sábado, 23 de octubre de 2010

Las palomitas


Con los tiempos que corren, afirmar sin más preámbulos que no tengo nada a favor o en contra de Alex de la Iglesia suena a apertura de troneras por la banda de estribor, pero juro por lo que más queráis que lo que digo es enteramente cierto.

Sé del Presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España (¡tela el nombrecito!) desde que aterricé en la vieja Ludotecnia, y a cuenta de una idiotez como la copa de un pino, porque un imbécil de los que nutrían su séquito por aquel entonces, tuvo la feliz ocurrencia de reírse de la editorial para la que yo dibujaba proponiendo a Igor y J&F, oficialmente, hacer un Juego de Rol sobre la ópera prima del director bilbaíno, Acción Mutante.

No os aburro aunque tengo material para hacerlo. Alex, resultaba que era fundador de Los Pelotas, junto a Biaffra, quien a su vez andaba estudiando Bellas Artes un curso detrás que yo (¡qué buena cosecha la de aquellos años iniciales del Plan Nuevo!). Alex se había pillado para interpretar al camarero de Mirindas Asesinas, su corto más mitológico, al que por aquel entonces era marido de Nieves, la vecina del primero de la casa donde vive mi madre en Santurce. Alex, años después, resultó ser el vecino de Joseba cuando la familia Calle vivía en Alameda Urquijo…

Me cae bien Alex aunque no comparta ese credo que profesa y que ha permitido que artistas como Pedro Almodóvar comenzaran haciendo obras rupturistas como Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, para soltarnos al cabo del tiempo pedruscos indigestos como Los abrazos rotos, pretendiendo que reconozcamos que hacen obras de autor aunque no queramos (otro día me suelto con este punto que dejo de momento en suspenso).

Me cae bien Alex, pero me carga su forma de ejercer de artista porque de sus películas sólo soy capaz de quedarme con dos: El día de la Bestia y La comunidad, ya que el resto me parece un puñetero trágala con el que no comulgo así me maten, por mucha experiencia artística que supongan.

Me cae bien Alex, pero me jode sobremanera que se haya convertido en un estereotipo de redundancias y que haya aceptado serlo, porque haber sido elegido entre sus correligionarios como Presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España (¡tela, tela el nombrecito!) es en sí un enorme premio. Pero si el peldaño sirve, como parece que sirve, para calzarse el Premio Nacional de Cinematografía y aceptarlo sin que se lo hayan dado a un Cuerda o a un Franco (a Jesús, no a Francisco), como que suena a lo que suena, a metáfora de lo que supone ser artista en esta España tan nuestra, donde te pagan dos temporadas de una porquería como Plutón Verbenero porque hay que hacer causa de un bodrio que no ve ni la madre que parió al del insomnio.

Me cae bien Alex, pero le prefiero como le recuerdo, vivo, audaz, animado, atento y acerado, consciente de que la cultura se hace a base de palomitas, entretenimiento e inteligencia, en vez de pasillos. Mirindas y no Crímenes de Oxford, auténtico riesgo antepuesto a un vulgar y manso pesebrismo.

Por cierto, ¿alguien recuerda quién ha ganado el León de oro en Venecia 2010? Pues ha sido Sofia Coppola con su obra Somewhere, aunque aquí en España parezca que lo ha ganado Alex de la Iglesia con su nuevo proyecto artistico… ¡Cosas de los medios!

¿Hay para tanto, en serio, o es cosa del marketing por el marketing?

3 comentarios:

Agua_ dijo...

AK-47, comparto plenamente esta reflexión. A mí tampoco me cae nada mal Alex. Pero he de reconocer que, en su ascenso, ha dejado toda la esencia y el encanto que le hacía ser quien era, acabando en uno más de los pesebreros anexos al Ministerio de Cultura, no sé si para que el ICO se apiade de su alma, y reciba una subvención a cambio de no salirse de lo establecido, que era donde radicaba su encanto. "El día de la bestia" es una película de culto porque no pasa el tiempo por ella, y sabe envejecer con dignidad, donde estando rodeado de personajes estrambóticos, nada tienen que ver con los arrabaleros de Almodovar. Eso es un genio hechado a perder. Marketing, merchandising, subvenciones, cargos... al final todo es dinero. Todo está en venta: hasta el talento.
Así es este país...

Besos azules!!!

Bulldozzzer dijo...

El día de la bestia me gustó en su momento y ahora considero que es la única película visionable. Acción mutante es para matarse y de Plutón Berbenero, ni me he atrevido de ver un sólo episodio. Repetiré lo que alguien cuyo nombre desconozco: Alex de la Iglesia, quien podría haber sido nuestro Guillermo del Toro... (tampoco es que me maraville este último)

AK-47 dijo...

Buenas tardes.

Paloma ;) Deben ser los caminos inexcrutables de la cultura, que siempre llevan al mismo sitio XDDDDD

Buldozzzer ;) A mí, del Toro me encanta, y sinceramente, Alex todavía no le llega, y mira que lo intenta :P

Un abrazote y gracias por pasaros :P

Jose