miércoles, 5 de mayo de 2010

Ondo ibili, Joxean!


Fuiste mi primer editor, me acogiste con los brazos abiertos, tu sonrisa me fue siempre sincera y franca, tu mano fuerte y cálida en el saludo, y he creído reconocer en ti a uno de los pocos hombres buenos que conozco, razones suficientes como para sentirme profundamente solo cuando leí en el periódico que una llaga abierta en el monte te había tragado el domingo para devolverte a la superficie el lunes de madrugada, pero como un juguete roto a los 61 años de edad.

Lo que son las cosas, hasta ayer mismo desconocía que te llamabas José Antonio, como yo, y no resulta extraño, pues tan sólo en una ocasión de las muchas en que coincidimos, estuvimos solos, y como no podía ser menos, la desperdiciamos hablando de libros, de niños, y de nuestros hijos. Te vi por última vez en la Feria de Durango de 2007, compartimos micrófonos, amigo y comida, y quedamos en que algún día ilustraría un álbum que escribirías… El mismo libro que dijiste no habías olvidado cuando el año pasado me llamaste desde Elkar para anunciarme que te jubilabas y que me devolvías por correo algunos de mis viejos dibujos, de aquellos de cuando Félix andaba a tu lado.

Ondo ibili, Joxean! Te dije como despedida cuando los tuve en mi mano y te llamé para avisarte y desearte suerte en tu bien merecido descanso.  Ondo ibili! Te repito hoy que sé que vuelas alto sobre los acantilados de la tierra que tanto amabas, como una gaviota que ha encontrado por fin la térmica que la llevará al único lugar posible donde somos lo que siempre hemos querido ser, donde la nada no causa miedo ni ese amargo vértigo que tanto tememos. Atrás quedamos los que te conocimos, respetamos y quisimos, y ¿sabes, Joxean?, somos muchos porque fuiste en vida un enorme regalo.

5 comentarios:

csm dijo...

Me has conmovido.
Por lo que expresas, me uno a tí en ese "ondo ibili".

Un hombre, en el más amplio sentido de la palabra bueno, (como decía Machado), siempre vive en las huellas que han grabado en nosotros. Lo sé.

Un beso

Felipe Reyes dijo...

Tuvo que ser un buen hombre. Jose, te acompaño en el sentimiento. Ondo ibili, Joxean!

Felipe Reyes

Avatar dijo...

Lo hablábamos el otro día, compañero. Cuántas veces nos ahogamos en vasos de agua y nos olvidamos de las cosas de verdad. Desde que te conozco sé que mi prioridad en la vida es disfrutarla.

Te acompaño en tu pérdida, lo sabes.

un abril encantado dijo...

Emocinante escrito y brindo por las personas maravillosas que conoces en la vida, por Joxean, por ti, por Cata...ese vuelo me ha consolado, se que me entiendes,

Un abarzo enorme, L.

ondo ibili joxean!!

AK-47 dijo...

Buenas tardes.

Concha ;) Joxean era un gran tipo, y lo seguirá siendo para los que le recordamos ;)

Felipe ;) Lo era, desde luego, y gracias ;)

Avatar ;) No te creas, que a veces tengo que hacer esfuerzos para recordarlo yo mismo: o somos felices o no somos nada :P

Lourdes ;) ¡Claro que te entiendo! Tú también formas parte de ese elenco de personas maravillosas que conozco y a las que quiero ;)

Un abrazote inmenso a todos

Jose