sábado, 6 de febrero de 2010

El Rol, eso tan nuestro


Hay amores que matan, lazos de colores que estrangulan…

Es curioso ver cómo hoy, cuando la mecánica de los Juegos de Rol y su esencia empapan ejercicios didácticos en educación primaria o secundaria encaminados a comprender al otro, o situaciones diferentes a las que los alumnos y alumnas viven cotidianamente; que forman parte de las simulaciones en las escuelas de negocio que tratan de entresacar enseñanzas aplicables al día a día en el voraz mundo de las altas finanzas; que en las escuelas de idiomas son sencillos modelos con los que se ejercita la empatía y la capacidad lingüística de los alumnos; o que en el solaz de las vacaciones de los críos, intervienen como parte integrante de los proyectos educativos y lúdicos con que además de hacerles pasar el rato se les enseña a aprender el espíritu de la convivencia… ¡Dios, qué largo. Cuántos ejemplos!

Decía que resulta curioso que ahora que el mundo de afuera se muestra tan permeable a la que ha sido nuestra rutina, los Juegos de Rol parecen pasar de largo en las estanterías de las tiendas que se tildan de especialistas como si estuvieran malditos, acomplejados, sumidos en su propio desconcierto.

He tratado este asunto al menos en un par de ocasiones, aquí mismo, y sigo llevándome las manos a la cabeza ante la evidencia de que sólo nosotros seguimos viendo el asunto de nuestra supervivencia en color negro zahíno. La gente quiere saber qué son realmente los Juegos de Rol, está abierta a que se lo expliquemos, a entendernos, y la cosa no ha surgido como llovida del cielo, sino como fruto de una experiencia compartida por quienes los han disfrutado y han visto en su interior enormes posibilidades aplicables a otras facetas de la vida; pero el caso es que aquí seguimos, metidos en el agujero y con miedo a sacar la cabeza.

¿Qué nos pasa? Reconozco que lo del miedo es un recurso demasiado sencillo, por lo que voy a tirar por el amable camino de echarle la culpa a la costumbre y a los vicios adquiridos, porque mola ir de raro e incomprendido por la vida, por un lado; y porque por otro, de esta torcida manera cobran sentido los innumerables gurúes que nos rodean, los que ejercen de pastores del rebaño, los que venden sólo lo más delicado, lo pertinente, lo adecuado a nuestro extraño gusto de tipos ajenos al mundo, ya me entendéis.

Hay amores que matan, lazos de colores que estrangulan, y lo que nos pasa es de libro, porque pudiendo vivir en un mundo abierto a infinidad de posibilidades, hemos preferido meternos en la grieta de un muro que amenaza ruina de puro socavado por la humedad y el paso del tiempo, esperando a que nos llegue la hora que nos hemos empeñado en que llegue. Y al paso que vamos, llega, ¡vaya que si llega!

4 comentarios:

alberto_orco dijo...

Totalmente de acuerdo, el rol es minoritario porque a mucha gente le gusta (sutituyase por interesa o conviene) que sea minoritario.

Lo que es de libro es que a mayor demanda, mejor oferta y un mercado más sano.

Esto último habrá a quien no le interese..........

csm dijo...

Cuando en una sociedad de "libre mercado" como la nuestra, encuentras sectores de productos (de primera necesidad, incluso) que buscan continuamente su reconversión y se están constantemente reinventando para abarcar cotas de mercado más amplias, es incomprensible que haya sectores que se "auto-amputen" o se encojan, para vivir una marginalidad soberbia y orgullosa que cada vez les hace más pequeñitos y amenaza su supervivencia.
¿Son conscientes que es el camino de la desaparición?.
Espero que estos coleccionistas puristas no vengan luego con lamentos por lo que pudo haber sido y no fue....

Avatar dijo...

Bufff, AK, bufff... Qué añadir que no hayan dicho ya mis compañeros comentaristas... El valor añadido de todo esto, sin embargo, es que esta opinión viene refrendada por la objetividad que da el no pertenecer a este mundillo "tan nuestro". No pediría tanto a nuestros prohombres y custodios del buen rol. Me conformaría con que echaran mano de eso que llaman sentido común y que, por lo que se ve, cunde a raudales fuera del mundillo en aspectos que lo atañen tan íntimamente.

Lo dicho, qué bien sienta sentirse comprendido, aunque sea por gente que no ha jugado nunca. Qué oxigenado al despegar las narices del árbol ;)

A más ver.

AK-47 dijo...

Buenas tardes.

Alberto ;) Como soy un optimista irredento, creo que podemos salir del hoyo, y que todo pasa porque comprendamos cuáles son nuestros problemas y los vayamos resolviendo... Y aunque pueda parecer todo lo contrario, este tipo de cosas interesan y mucho, incluso a los que se ven atrapados en la dinámica del mercado :P

Concha ;) Lo malo es que se quejan, como dando palos al aire y sin acertar a dar en el lugar adecuado, de ahí que haya tanto gurú suelto XDDDDDD

Avatar ;) la gente de afuera no nos ve tan raros como nos vemos nosotros mismos. Tú que eres hombre de mirar tiendas y observar lo que ocurre en ellas, lo sabes mejor que nadie. Ahora sólo queda trazar puentes entre ambos mundos, para que saquemos de una puñetera vez la cabeza ;)

Un abrazote

Jose