domingo, 31 de enero de 2010

Orígenes


Ando revolviendo medio estudio, media editorial, desprendiéndome de cosas que hasta anteayer me parecían de suma importancia, descubriendo otras que ni recordaba que estaban donde las he hallado. Sin querer he echado la vista atrás, muy atrás, y supongo que en cierto modo resultaba inevitable.
 
Las cosas han cambiado muy rápidamente y en muy pocos años, pero los llamados nuevos tiempos parecen haber claudicado en sus promesas, porque aunque todo parece mejor, en el fondo está peor que antes. Ayer mismo dedicaba en Núrburgring una entrada que trataba de reflexionar sobre cómo la manifestación externa de la F1 está matando su esencia, y bien mirado, en nuestro mundillo editorial está sucediendo algo muy parecido.

Los aficionados se quejan de lo difícil que es saber qué está haciendo cada editorial y de lo complicado que resulta acceder a según qué informaciones sobre sus proyectos. Lógicamente se piden explicaciones al primer eslabón de la cadena y se le requiere para que haga un esfuerzo que la dimensión del mercado desaconseja, y entonces se produce una quiebra en la confianza necesaria cuyo resultado son unos pésimos malos humos. Ahora bien, hubo un tiempo (lo sé porque lo he vivido), en que cualquier aficionado podía acercarse a una tienda para encontrar tanto el producto novedoso como la información más candente sobre lo que se estaba cociendo en cada cocina. No había Internet, y aunque el teléfono era caro, no como ahora, bastaba con hacer una llamada para que cualquier responsable contestara al librero sobre lo que se estaba haciendo. También bastaba una llamada de la editorial anunciando un nuevo libro a la tienda, para que ésta comprara los ejemplares que considerara necesarios de cara a venderlos rápidamente, porque la cercanía con el aficionado le permitía saber perfectamente cuántos iba a colocar…

Pero llegaron las grandes concertaciones, los grandes aparatos de distribución que prometían ventajas para todo el mundo, y poco a poco lo que los había alentado ha ido desapareciendo, porque la tienda ya no llama a la editorial, sino que lo hace a la distribuidora, y el aficionado se queda así a dos velas porque sólo conoce una parte de lo que se mueve a su alrededor. Las distribuidoras crearon sus propias editoriales y la inercia del mercado ha hecho el resto, generando un sobrecosto en la explotación que acaba pagando el consumidor, sea en dinero o en falta de información.

Y el caso es que en aquella época no tan lejana que recuerdo porque la viví, se vendían muchos más libros que ahora, había más productos que ahora, más proyectos editoriales que ahora, más revistas que ahora, y el personal andaba más contento que ahora porque mantenía un vínculo natural con los creadores de sus juegos sin necesidad de grandes esfuerzos.

Como comentaba ayer en mi blog de F1, sospecho que tarde o temprano el modelo que sufrimos tocará techo y dejará paso a un retorno a los orígenes, porque afición por el rol sigue existiendo y todavía queda gente ilusionada creándolo.

3 comentarios:

csm dijo...

No seré yo quien se atreva a interpretar lo que expones, pero, en general, creo que sería aplicable a cualquier mercado el hecho de que, si la demanda no recibe una oferta -una respuesta a sus expectativas de compra- no espera a que esa oferta aparezca más tarde, sino que desvía su foco de atención a otro producto sustitutivo con que saciar (o sublimar) con "inmediatez" sus necesidades de consumo.
No es raro ir a un comercio con la idea de comprar un título específico y al no encontrarlo, salir de la tienda con otro cualquiera que, a lo peor, hasta nos acaba "enganchando" más que el anterior.
Muy interesante josetxu.
Un besote

Nah dijo...

CSM, lo has clavado, en mi modesta opinión...

ahora las cosas en el rol no son como antes, como dice Jose, y la gente prefiere sustitutivos (leasen juegos de cartas o juegos en red)

como muestra un boton de hoy mismo.

En un asunto q no viene al caso, en un foro uno de los intervinientes ha mandado el siguiente mail a Edge (juro q no es manía persecutoria :P )

"Hola, buenos días,

Estaba interesado en tener un listado con los lanzamientos de juegos de rol y suplementos que habéis realizado durante 2009. No he sido capaz de localizarlo en vuestra página web... ¿cómo podría hacerme con él?

Un saludete y gracias por anticipado,

E(...)" Omito el nombre por si acaso

respuesta de Edge:

"Saludos,

listado como tal no tenemos, tenemos un menú a la izquierda de la tienda online mostrándote las líneas principales de los lanzamientos de rol, luego, debes navegar por cada línea para ver todo lo que tiene publicado cada una de ellas.

Gracias por tu atención.

--

Moisés (...)"

amos, no me jodas.... O_o

AK-47 dijo...

Buenas tardes.

Concha ;) Eso que dices es lo bueno y lo malo. Por un lado todo es muy similar, y por otro manda narices que haya quien se empeñe en hacerlo tan diferente :P

Paco ;) Edge es el referente más a mano porque es la empresa que más mueve, y sí, algo pasa cuando ocurren este tipo de cosas :P

Un abrazo

Jose