domingo, 10 de enero de 2010

En busca del gurú perdido


Abro esta entrada con el bueno de Hurley, que aunque no está calvo ni va rasurado, y su barba es descuidada y medianita, está lo suficientemente orondo como para dar el pego como jugador de rol estándar, cosa que quiero recalcar a poder ser desde la primer línea, ya que tras mucho meditar sobre la imagen pública de Ludotecnia, he llegado a la conclusión de que nos falta ese puntito freaky que hace a otras propuestas editoriales mucho más cercanas al público, y desde luego mucho más serias.

Sí, necesitamos un gurú como agua de mayo; alguien que sepa transmitir al aficionado la sobriedad necesaria como para ser creído sin precisar escribir más de dos líneas; alguien que disponga de un pasado que pueda ser vendido, o en su caso que carezca de él, pero que sepa desenvolverse en las brumas de lo pretérito, lo presente, y lo futuro, como si hubiese estado aquí desde los inicios; alguien que domine el arte de la dialéctica con monosílabos, que pueda afirmar y negar en el mismo párrafo, que controle el sembrado de la duda existencial en su oponente a golpe de tecla o de gesto; alguien cuya solvencia no admita interrogantes, que sepa impartir magisterio incluso cuando no tenga repajolera idea de lo que habla; alguien que domine el inglés, of course!… No me extiendo, aunque podría.

Lo cierto es que tipos como el que necesitamos abundan, pero en Ludotecnia no tenemos ninguno, y es una lástima, porque disponemos de escritores, traductores, dibujantes y diseñadores, pero de ningún gurú, y es una lástima, repito, porque sin uno de ellos vamos por la vida demasiado cojos y expuestos a que nos tomen por el pito de un sereno o a que nos traten con excesiva condescendecia.

No es que me queje. Hace mucho que no lo hago. Aquí mismo prometí que no abririría la boca y llevo tiempo portándome bastante bien, hasta el punto de que no hace mucho me han agradecido en público que sepa discutir sin incurrir en malas maneras. Y fue esa conversación, precisamente, la que me ha hecho ver que necesitamos un nuevo estandarte al que aferrarnos, un alguien que nos trascienda y nos aglutine, y nos defienda sin entrar en osadías; un alguien cuya presencia sintetice toda nuestra obra y todos nuestro proyectos sin que nadie se sienta tentado a pedirle cuentas por los silencios, por los errores, por las promesas incumplidas… No me extiendo, aunque también podría.

Lo cierto es que tipos como el que necesitamos abundan, pero en Ludotecnia, por desgracia, como he comentado antes, no disponemos de ninguno.

Hurley, sí, Hurley. ¡Qué buen tipo!

5 comentarios:

un abril encantado dijo...

Queda casi todo un mes, PENSEMOS quién puede tener todas esas "virtudes"...veo que es URGENTE, ¿un ejemplo de lo que otras editoriales tienen?, por pensar en familia, nunca se sabe...

un abrazo, L.

un abril encantado dijo...

te he dejado algo que quizás te parezca una chorrada, bueno me premian, yo te premio y tu haces lo que quieras, mientras tanto un abrazo con cariño Lourdes Ferrándiz

AK-47 dijo...

Buenas y tardías tardes.

Lourdes ;) Conozco al candidato idóneo, pero trabaja en otra empresa... Pero ¿sabes?, en el fondo no lo echo de menos XDDDDDD

Oye, que lo de los premios está muy bien cuando uno los recibe, y ¡qué carajo! cuando se dan, también. Luego me paso a agradecértelo y a darte un besote largo ;)

Jose

Delfos dijo...

Con un poco de suerte podrías abrir un taller, o un cásting de esos, o un concurso de módulos que jamás publicarás y seguro que salen gurús (o gurues, según la RAE, de las cosas que se entera uno, ¿no suena mejor gurús? maldición)de debajo de las piedras.

Eso sí, Hurley sería ideal.
¡Un saludete!

AK-47 dijo...

Buenas tardes.

Delfos ;) Ya he comenzado a aplicar lo de «gurúes», y sí que suena mejor »gurús», pero si la Rae lo dice XDDDDDD ¡Ay, Hurley! Estoy intentando que deje »Perdidos» y se venga con nosotros XDDDD

Un abrazote

Jose