sábado, 31 de enero de 2009

The Hi-Fiction


Si debo ser sincero, llevo con mucho orgullo que Ludotecnia y Tellaetxe-Isusi & Asociados hayan servido de primer peldaño para que Carlos Monzón y Joseba Calle sean en la actualidad dos tipos a los que admiro en lo suyo y a los que respeto profundamente porque hace tiempo que comprendí que no me iba a ser posible darles caza.

Carlos es un consumado artista gráfico que se ha ganado un lugar a pulso como ilustrador en 3D, y Joseba se desenvuelve como pez en el agua en el complicado mundo de la publicidad. Ambos, desde sus diferentes formas de abordar la creación gráfica, disponen de un bien cultivado criterio, amén de una personal forma de resolver sus creaciones y de una pulcritud de planteamientos que a buen seguro les permitirá ganarse la vida, como ya vienen haciendo, y desde luego, ser reconocidos.

Por terminar este mes de enero en plan tranquilito, y por intentar dar por zanjado el asunto que aireaba la semana pasada, quiero mencionar el blog de Joseba, The Hi-Fiction (Carlos está preparando su web, y en cuanto la tenga lista la enlazaré también), un lugar que destila buen gusto por sus cuatro costados, y que conviene tener a mano para darse cuenta de la cantidad de magníficos ilustradores y fotógrafos que andan sueltos por los mundos de Dios, y también para comprender que en cuanto a diseño publicitario y editorial, hay mucha más tela que cortar que la que vemos en las estanterías de las tiendas de nuestro maltrecho sector.

Os recomiendo encarecidamente que os déis una vuelta por The Hi-Fiction, para degustarlo, paladearlo y disfrutarlo, porque ese mundo de calidad que se despliega en su interior es al que hacía referencia el otro día y ante el cual comparaba el nuestro.

domingo, 25 de enero de 2009

Matices


Lo del Messenger está bien, pero a según qué horas. Lo digo porque la bendita alineación de los integrantes de Ludotecnia se fue al carajo en cuanto publiqué ayer mi entrada, cuestión que me ha permitido irme a la cama de madrugada. La he vuelto a leer al mediodía y creo que es bastante correcta; es más, dice lo que dice y lo que quería decir: que como tipo que anda entre libros y publicaciones, día sí y día también, lo que vi en Joker me dejó de un aire.

Bien, vale, cada uno tiene sus gustos y sus inclinaciones, y las respeto, pero eso no es óbice ni cortapisa para que entendamos que hacemos libros y que nos desenvolvemos en el mundo del libro, y que como mandan los cánones, deberíamos ver lo nuestro desde esa perspectiva y no desde otra. Acabo de volver a leer lo de ayer y sigo en en mis trece: las publicaciones de rol que nos vienen de fuera, son, en general, libros bastante ramplones.

Vamos a ver cómo lo digo. Una encuadernación en fresadillo (página a página, sin librillos cosidos, vamos) no está recomendada para ejemplares que pasan de las 150 páginas, como tampoco lo está un glasofanado mate sobre una ilustración de portada oscura. Las razones me parecen obvias, pero si es necesario, se repiten: el fresadillo, en ejemplares abultados de tamaño, tiende a dejar que el libro separe sus tripas por el lugar más inesperado; y el glasofonado mate amortigua los matices, por lo que no está recomendado para las imágenes muy saturadas.

Puedo ir más lejos. La elección de un tipo pequeño de letra no está mal si se puede seguir leyendo, pero si se coloca sobre un fondo de color algo elevado, la conjunción implicará complicar la lectura, y no es de recibo. Lo mismo que no haya páginas de cortesía al comienzo del volumen, ni entre capítulos, o que se utilicen las finales para meter morralla publicitaria. Todo esto desmerece el formato, lo empobrece y resulta un insulto para quien lo compra.

Es una forma de ver, lo admito, pero está avalada por años de trabajo en el mundillo parejo de las publicaciones a gran escala, la que comunmente se tacha de seria, esa misma donde algunos sacan pecho afirmando que publican 100.000 ejemplares. Me refiero al mundo de los libros de texto o la de los proyectos que patrocinan editoriales, entidades o instituciones. Sí, parece ir un poco de gallo de pelea, pero no lo es, porque un libro debe ser ante todo respetuoso con su lector (así me lo enseñaron en Bellas Artes, y llevo mucho tiempo comprobándolo), darle tiempo, enfatizar los espacios necesarios para que la lectura sea comprensible, asegurarle que no se romperá entre sus manos…

Mal que me pese decirlo, llevo entre imprentas y fotomecánicas desde los 17 años, hace 32 de ello, y he realizado diseños que han sorteado los controles de calidad del Gobierno Vasco, de la Diputación Foral de Bizkaia, de entidades privadas y de editoriales como Ibaizabal (grupo Edelvives), participando en propuestas que incluso han recibido menciones y premios, y por tanto tomadme a bien que diga que sé de lo que hablo.

Los libros ilustrados, todos, aún los nuestros, tienen que ser ante todo libros, más si cabe si como parece ahora están indicados para coleccionistas, más si como todo indica, siguen siendo volúmenes de páginas repletas de letras e imágenes que se agrupan en un ecuadernado.

Lo siento, puedo admitir que los gustos de cada cual son respetables, pero no puedo renunciar a lo que sé ni a lo que me aconseja mi experiencia. Los libros o están bien editados o son un grave problema cuando se quiere salir de hoyo con ellos, y por tanto permitidme que reitere lo que ayer: mal vamos si seguimos sin plantearnos nuevos formatos o nuevas alternativas a lo que nos llega allende las fronteras, y peor si cabe, si como parece, seguimos dado vueltas a los mismos ejercicios de diseño, o incluso demasiado parecidos, que llevamos consumiendo desde hace más de diez años.

sábado, 24 de enero de 2009

¡Señor, sí señor!


He andado esta semana pateando medio Bilbao, y en uno de los múltiples viajes entre el estudio y el centro de la ciudad, me ha dado por entrar en la magnífica tienda que tiene Joker en Urquijo. Aprovechando que había bastante gente (luego dicen) me entretuve mirando en las estanterías dedicadas a rol, ojeando libros de los que no tenía ni la más remota idea que existieran, y me sorprendió la cantidad de material de matriz anglosajona que sigue habiendo.

De vuelta, iba pensando en cómo sigue el mercado anclado en mirar sólo para el mismo sitio, como si no hubiese más rol en el mundo que el publicado en Gran Bretaña o Estados Unidos. En ello estaba, cuando recordé mis viejos artículos para The Freak Times, o incluso alguno más que escribí para Ociojoven, y hoy mismo, en cuanto he tenido un pequeño tiempo muerto, me he dispuesto a buscarlos.

No ha habido tu tía. The Freak Times hace tiempo que desapareció, pero ahora no es posible ni dar con la vieja lista que tenía el e-zine en Yahoo. De la desaparición de Inforol ya tenía noticias, y maldigo la hora en que no rescaté de esta última el comentario en que uno de los autores de Clavis Inferna reconocía en público que el considerado por la afición como mejor módulo para Kult, fue en su origen un trabajo realizado para el Ragnarok de Ludotecnia (Job 41.1), que no llegó a buen término por la intervención de unas sabias manos que años más tarde demostrarían su inteligente visión de futuro, pero que por aquél entonces se limitaron a machacar la iniciativa. En fin. De Ociojoven tampoco hay nada, y creo que lo he comentado alguna otra vez, pero el caso es que rebuscando tampoco he hallado nada de la lista de Mutantes3, vamos, que al personal parece que le ha dado por enterrarnos vivos, de lo cual deduzco que a lo peor los que dicen que no existimos podrían llevar incluso razón.

Así las cosas, me he juramentado a rescatar de mi ordenador los textos que se publicaron y que hoy han sido enterradas (tardaré algo de tiempo, pero lo haré). Mientras tanto, y retomando el hilo de esta entrada, sigo pensando, como pensaba antes, que tanta dependencia de lo que se publica en un par de lugares concretos es excesivamente perniciosa, más si cabe porque lo que vi en Joker me parece un continuo estirar el mismo concepto que lleva vigente desde hace la intemerata de años.

Me refiero fundamentalmente a lo gráfico, a lo que a la confección libros se refiere, a lo mío, en una palabra. Y no estoy hablando del material editado en España, que conste para que nadie se rasgue las vestiduras de manera preventiva, sino del que viene de afuera, que por lo visto ya ha sentado cátedra, ya que lo autóctono le sigue a pies juntillas en planteamientos e ideas. Y es que desde mi humilde opinión, salvando unos pocos y honrosos casos que dan la talla, la edición foránea genera bastante pena, y de ahí que lamente más todavía que nos estemos cavando nuestra propia tumba educando al consumidor en una modalidad de entender los libros que no pasaría el corte si tuviera que vérselas ante un responsable editorial o un director de arte de una agencia publicitaria, por ejemplo, o del director de un departamento de publicaciones de una fundación o entidad o lo que sea, de esos que andan por ahí y que se dedican a sobrevivir en un mundo donde la calidad se tiene realmente en cuenta, y por lo tanto se busca y se cultiva.

No lo entiendo muy bien, como tantas otras cosas, pero me parece que tanto ¡Señor, sí señor!, puede ser una de las claves que expliquen que resultemos tan poco atractivos para el público en general, o incluso para que se nos siga considerando un actividad marginal para un público marginal.

En Continental Circus


Hace unos escasos días se ha publicado la entrevista que me ha realizado Speeder_76 para su blog, Continental Circus.

Como comentaba hace algún tiempo, me encandila que me hagan entrevistas entretenidas y de las que personalmente saco algo, y ésta ha sido una de ellas, y de las que me ha gustado. Lo he comentado en Nürburgring y me apetecía pasaros el recado. ¡Que la disfrutéis!

domingo, 18 de enero de 2009

Demasiado amor


Thomas Rowlandson fue un artista satírico, muy ácido con los usos y costumbres de la sociedad que le tocó en suerte vivir (s. XVIII), hasta el punto de que el británico ha llegado a nuestros días con la misma frescura que lo enarboló entre sus contemporáneos como un tipo afilado que sabía escarbar en los trasuntos morales de la época, para una vez puestos al descubierto, servirlos sin aderezos en sus acuarelas y plumas. Es él y no otro quien firma la viñeta con que he decorado esta entrada, que es a su vez un fragmento de la obra titulada Goodbye, que en cuanto a lo que retrata no merece más palabras porque resulta bastante explícito.

Hecha la salvedad, me apetecía hablar hoy del amor al rol. Sí, comentaba aquí mismo hace algunos meses que lo del amor y el respeto, como argumentos, me suelen animar a salir por patas cuando no a levantar el cañón del cachivache del que he tomado apodo. Sí, también sé que un colega al que aludí en julio pasado mencionó aquello de «pero seguimos haciéndolo por amor y respeto a todo lo que nos dió el rol, profesionalmente hablando.» Y sí, de nuevo, desde luego no olvido que es muy común que las editoriales se defiendan tirando del amor y el respeto a todo esto, para salir al paso ante situaciones espinosas.

Soy consciente de todo esto y de muchas cosas más, pero lo que más me preocupa es que la cantinela ha cuajado entre los consumidores finales, y estos se sienten demasiado tentados a esgrimirla en foros y listas de correo, o incluso en contestaciones en blogs, porque el que más o el que menos se apunta a lo del amor al rol y el respeto a los aficionados para justificar la presencia de algunas editoriales y el precio de sus productos, mientras por otro lado se siguen tirando piedras o ninguneando las iniciativas que están aquí «sin ánimo de ganarse la vida», como si tal cosa fuese mala, perniciosa, ultrajante…

Obvio resulta decir que estas situaciones son de las que no entiendo así las dé catorcemil vueltas. ¿Cómo es posible que hayamos llegado al actual estado de cosas? ¿Cómo es posible que se pueda digerir tanta incoherencia? ¿Cómo es posible que la afición se muestre permeable a tanta tontería, y de forma tan contundente?

¿Es posible imaginar una actividad editorial, o de cualquier otro ámbito, que ofrezca pérdidas continuadas? No lo creo, y lo he dicho tantas veces que empiezo a pensar que me repito como los pimientos, pero es así, porque cuando hay pérdidas, cuando no hay posibilidades, lo normal es que se abandone la actividad por donde se vino, o en su caso que se tomen las medidas oportunas para ampliar el mercado o sostenerlo, de manera que éste soporte la producción. Pero seguir erre que erre publicando sin mover un dedo porque ésto crezca o mantenga lo ganado, no hay quien lo comprenda, y menos si tiramos de infinito amor y profundo respeto para disfrazar lo que en otros lares se denominaría simplemente un suicidio.

Lo dicho, a mí, tanto amor me mosquea demasiado, y es que al final a lo peor sobra el cariño asfixiante y pegajoso y lo que hace falta es otra cosa. No sé, seguiré pensando.

sábado, 10 de enero de 2009

This is not a toy


Hacer publicidad de un proyecto de rol siempre ha sido arduo y complicado, y si encima pretendes hacer uso de la imaginación, ni os cuento. Sin revistas —RPG rechazó la publicación de un acercamiento a ZG en el interior de sus páginas— y sin cauces adecuados, cuando quisimos anunciar de una manera diferente nuestro ZuluGolf, en 2002, nos encontramos con las duras murallas del respeto debido a la afición y la seriedad que toda editorial debe mostrar ante su público objetivo, total, por una nadería. Hoy, que ya hemos comenzado año, voy a mostrar cuatro de los dieciséis motivos publicitarios que levantaron la enorme polvareda, precisamente por eso, por ser imaginativos y extraños a nuestra sibarita y rancia cultura rolera.

#1 This is not a toy. Not suitable for children under 14 years old.
Quince legiones estándar desembarcaron en las planicies yermas de Absolom-Remis con la intención de solventar el pequeño problema originado por la inoperancia de los mandos, que al analizar equivocadamente como evasiva, una clara maniobra envolvente encaminada a tomar por sorpresa a las mermadas tropas que habían ofrecido la titánica defensa de la posición y que ya estaban exhaustas. La decisión de pedir refuerzos, tardía e ineficaz, fiel a la más arraigada tradición militar imperante en el seno del Estado Mayor, originó que abrasadas por el empuje enemigo y superadas en número, las tropas recién llegadas fueran aniquiladas, literalmente, y borradas por entero del mapa.

#2 This warranty expressly excludes incidental and consequential damages by use of.
La presunción de una superioridad táctica y ofensiva por parte de una de dos fuerzas enfrentadas, origina siempre una descompensación de inercias que puede resultar extremadamente peligrosa para la hipotéticamente superior. En el plano militar, la presunción de superioridad supone, además de un presupuesto inútil y carente de sentido desde un punto de vista racional, un riesgo criminal y una grave falta moral pues hablamos de hombres y su pérdida es siempre irreparable e imposible de justificar en un contexto donde debe prevalecer la razón y la lógica por encima de otras consideraciones. Por ello pido a la Cámara la retirada inmediata de nuestras fuerzas desplegadas y la declaración del inmediato alto el fuego que dé inicio a la negociación.

#3 1/1 Scale assembled model gun.
La vida es una mierda y está llena de trastornos. Lías una cuerda, le haces un nudo y tendrás que deshacerlo, una y mil veces. Como te cuento. Al final te acostumbras a hacer de pardillo, te mandan entrar y te metes, y a tomar por culo site gusta o te jode. Así de claro, no le des más vueltas que no las tiene. Cuida mi culo que yo cuidaré del tuyo, y ten limpio el rifle, que eso sí que es importante. Mira lo que le pasó a Danfry, cuando menos lo esperaba… Y ahí le tienes, en el recordatorio de los caídos por la confederación, bien peinado y con uniforme de gala. ¿Sabes que sólo encontraron un dedo? Un dedo, tío, enterramos un puto dedo, pero con todos los honores, como mandan las ordenanzas.

#4 Fruit flavour chewy sweets made with fruit juice in a crisp sugar.
La frontera de asteroides forma un pequeño y compacto cinturón de defensa, alrededor de las bases piratas, que han conseguido en su interior una estimable cobertura frente a los ataques de las naves incursivas de las corporaciones y del propio almirantazgo —más encaminadas a cubrir el expediente que a lograr auténticos resultados—. La delicada situación originada por la falta de garantías de tránsito que aqueja al Pasillo 9, ha quedado totalmente al descubierto tras la desaparición de la flota de refinerías de la Delco/Brand, ubicadas en las trayectorias declinantes de los ricos yacimientos de gemaescoria de Iria-Echo e Iria-Foxtrot, que nutren de mineral y derivados a la industria de procesamiento de Echelon, matriz que abastece, recordemos, nuestras demandas de energía.