domingo, 30 de agosto de 2009

Otra vez será


Acabo de publicar la entrada de hoy para Nürburgring, y mientras la escribía me ha dado por pensar en cómo hechos aparentemente inconexos terminan por ofrecer claves muy similares a poco que miremos detenidamente.

Es un secreto a voces que soy seguidor de la F1 desde que tengo uso de razón, y de Fernando Alonso desde que pude disfrutar de sus maneras al volante de un miserable Minardi. El Nano no ha tenido demasiada suerte estos últimos años, y sobre su figura hay mucho desconocimiento, cuando no demasiada incomprensión sesgada y miope.

A partir de que el proyecto Renault presentara grietas a finales de 2005, los acontecimientos posteriores se desarrollaban de manera encadenada y lógica, aunque bastante negativa. Si bien 2006 se rubricaba con otro doblete, el segundo título para el asturiano y la marca francesa, el paso a McLaren ya estaba dado, y 2007 resultaba ser un martirio en el que nuestro compatriota naufragaba. En 2008 volvía a una Renault muy tocada durante la temporada anterior, y aunque para finales de sesión la cosa pintaba mejor, ello no era óbice para supusiera el segundo año consecutivo sin calzarse nada. 2009 empezada de maravilla, la pretemporada ha sido muy halagüeña, pero la FIA se ha encargado de convertir las esperanzas en papel mojado, y por si fuera poco, Renault y el mal fario (que también cuanta) acaban de desperdiciar lo poco que quedaba esta misma tarde, en Spa, cuando un problema con uno de los tapacubos delanteros echaba por tierra todas las posibilidades de hacer algo…

Lo de menos ahora es el futuro, en serio lo digo, si definitivamente va a Ferrari como dicen algunos, o se queda en Renault, como pienso, no tiene relevancia, porque tarde o temprano, Fernando volverá a demostrar lo que lleva dentro.

Y aquí quería llegar yo. La calidad de nuestro bicampeón mundial no admite discusión alguna. Se lo rifan (en realidad, se lo llevan rifando) todas las escuderías, y demuestra día sí y día también que pone algo muy especial en los coches que toca… Pero (siempre hay un puñetero pero), las cosas, estos tres últimos años, se han presentado de manera muy torcida, tanto que ahora hay que discutir hasta la extenuación sobre lo que hace no tanto resultaba evidente.

No voy a hacer comparaciones odiosas entre Fernando Alonso y Ludotecnia, ya somos mayorcitos todos, pero me apetecería comentar hoy que albergo la sensación de que si nos pusiéramos a buscarlas, a buen seguro las encontraríamos.

En otro orden de cosas, repasando las entradas de estos dos últimos meses, me he percatado de que mi vena más melancólica ha vuelto a asomar (mi reciente cumpleaños seguro que ha tenido la culpa), así que prometo portarme bien a partir de la próxima semana, cuando vuelva sobre la ilustración, el diseño, el cómic, la literatura y el rol, y tantas otras cosas como me gustan.

Gracias por vuestra comprensión.

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